Psicología Clínica en El Prat de Llobregat

Carlos Vega Silvestre, Psicólogo colegiado número 19597

Información General sobre Salud Mental

¿Como se explican los trastornos mentales y/o disfunciones?

En la mayoría de trastornos mentales, así como ciertas disfunciones, no es posible establecer una relación directa de causa-efecto, ni una relación explicativa única, regularidad o replicabilidad como desencadenantes de los mismos. Al contrario, la génesis de la mayoría de trastornos se explica por una multiplicidad de factores. En la tabla siguiente se encuentran los diferentes tipos y sus funciones:


Factores predisponientes

Serían aquellos que aumentan la posibilidad de que aparezca el trastorno. Por ejemplo, determinadas características genéticas.

Factores precipitantes

Este tipo de factores provocan, en una persona predispuesta, la presencia del trastorno. Un ejemplo de este tipo de factores sería una situación de estrés extremo en una persona vulnerable especialmente.

Factores de mantenimiento

Ante la presencia de este tipo de factores impiden la remisión del trastorno. Por ejemplo, mantener a una persona en una situación de presión continua.

Factores de inhibición

Son aquellos que impiden la aparición o mantenimiento del trastorno. Por ejemplo, unas determinadas características personales (resistencia al estrés, estrategias de afrontamiento adecuadas, etc.) pueden “proteger” a una persona de una situación de estrés agudo que a otra persona acabaría provocándole la aparición de un trastorno.


Por lo tanto la forma de abordar un trastorno o posible trastorno serían mediante la prevención en cuanto a los factores precipitantes, y la eliminación/modificación de factores de mantenimiento por factores de inhibición.

Algunos datos sobre el modelo cognitivo conductual de la psicología...

La perspectiva cognitivo conductual tiene como idea fundamental que la realidad no impacta directamente en el organismo, sino que previamente hay una serie de valoraciones y procesamiento cognitivo que llevan a unos estados de ánimo, emociones, etc., determinados. Por lo tanto, podríamos decir que, de forma simplificada:


procesamiento cognitivo


Bajo este modelo la intervención clínica tiene como objetivo, por lo general, que el paciente tome consciencia de su propio flujo de pensamientos en las situaciones que le perturban. Posteriormente estos pensamientos y cogniciones en general, suelen relacionarse con patrones disfuncionales, errores cognitivos (Beck, Rush, Shaw y Emery, 1979), ideas irracionales (Ellis y Grieger, 1977), etc., que el individuo ha interiorizado a lo largo de su vida en su desarrollo personal (único e irrepetible).

 

¿Qué es un tratamiento psicológico?

Un tratamiento o terapia psicológica es un espacio que comparten el psicoterapeuta y el paciente en el que se pretende que éste último instaure en su vida uno o varios cambios mediante un camino conjunto de aprendizaje y/o entrenamiento personal. El cambio queda delimitado por la demanda del paciente y tiene como objetivo que, una vez realizado e instaurado en su vida/repertorio de comportamientos, reduzca o elimine el sufrimiento experimentado hasta el momento y/o le sirva para ampliar su vida a través de sus propios valores.

¿Tratamiento psicológico o tratamiento psiquiátrico?

Este es un tema de gran controversia y que cuenta con una cantidad considerable de publicaciones en diversos medios.

Los tratamientos psiquiátricos tienen la ventaja de ser muy efectivos y rápidos debido a que se basan en la administración de psicofármacos. Sin embargo, una vez el paciente deja de tomar la medicación suele recaer porque sus problemas o situación no ha sido tratada, y por lo tanto sigue estando ahí. Por ejemplo, ante un caso crónico de ansiedad debido al trabajo, al paciente se le administrarían fármacos para reducir la activación (y por lo tanto la ansiedad) o para bloquear los síntomas (taquicardias, sudoración, etc.). Esto será efectivo pero al cabo de unos meses, cuando ya haya tenido que aumentar las dosis varias veces por el efecto de aumento de tolerancia y tenga que dejar de tomas los fármacos para no crear adicción, su organismo volverá a la normalidad y, al no haber cambiado el entorno laboral o haber aprendido nuevas estrategias de afrontamiento a sus problemas volverá a experimentar ansiedad.

Sin embargo el tratamiento psicológico sí que busca un impacto directo sobre los problemas reales del paciente y hace que el paciente aprenda y entrene otras estrategias de afrontamiento o habilidades que le sirvan para dejar de sentir la ansiedad que le perturba. El problema de este tipo de tratamiento es que dependiendo del paciente y del problema suele alargarse más que un tratamiento psiquiátrico.

Actualmente parce que hay indicios de que la mayor efectividad en ambos tipos de tratamientos se consigue cuando son combinados, es decir, cuando el tratamiento psiquiátrico y psicológico coinciden en el tiempo y persiguen un objetivo común.